miércoles, 30 de mayo de 2012

Época de cambios

¿Cuál es el mejor momento para hacer un cambio? Darle nuevo rumbo a las cosas es algo para lo que casi nunca estoy preparado. No me molesta probar cosas nuevas. Me gusta probar cosas nuevas, pero siempre que las pruebo tengo una mano estirada y la otra está tomando o agarrando la anterior por si la nueva no funciona. Pero he aquí otra cosa curiosa de mi carácter; me es muy fácil mandar todo a la chingada y comenzar de nuevo. Eso de dejar las cosas por la paz y para siempre casi nunca me cuestan trabajo. 

Más bien hablo de cuando las cosas están bien y se acercan los cambios. Esos que parecen que no provocarán mayor dificultad en nuestra vida y ¡ZAS! las cosas no salen y todo se echa a perder. Ese tipo de situaciones que sigilosamente se nos acercan y cual víboras hambrientas cuando nos tienen bien apresado, sueltan la dentellada y el veneno corre, muriendo en el acto.

De la misma manera en como podemos borrar las palabras que escribimos mal en la hoja de word. De esa misma manera debería de existir una tecla de back para borrar las nuevas cosas que se presentan en nuestra vida si no nos convienen. Un delete constante. ¿De cuántas cosas no nos habremos salvado? Pero es cierto que habra cosas que, de forma desagradable, no nos darían conocimiento si nos las hubiésemos vivido.  Entonces pensemos ¿la vida es complicada? No, no lo es. Sucede que estamos inmersos en la espiral de la ignorancia cayendo a gran velocidad y el paracaídas del conocimiento no lo abrimos por que no sabemos que lo tenemos o desconocemos que existe. Es muy posible que la verdadera causa de nuestros problemas sea la misma ignorancia. La que nos hace tomar los malos trabajos, las malas parejas, las malas oportunidades y todo ese tipo de cosas. 

Mañana salgo de vacaciones a Cancún. Ojalá que el sol de la playa y la arena de la playa y el mar de la playa me aclare la mente. Voy con la esperanza, contagiado un poquito por el libro de las enseñanzas de Don Juan, de que la misma naturaleza me dé las respuestas o que de plano que sean totalmente claras como le sucedio a Sergio Zurita, locutor del programa Dispara Margot Dispara, que buscando si tenía que renunciar o no a su trabajo anterior con René Franco, se fue a EU a un concierto de Bruce Springsten y la mayoría de las cosas, personas y música, que se encontraban a su alrededor, hablaban sobre romper los viejos hábitos y adquirir los nuevos. Cosa que le funcionó por que gracias a esos cambios en menos de dos años, más o menos, publicó un libro y trabaja en otro, montó una obra de teatro con Adal Ramones, se casó con Lisa Cohen, a la que considera el amor de su vida, y parace que la vida misma le ha estado sonriendo. Ojalá tenga la misma suerte.

Provecho


Árbol Genealógico


El bisturí


martes, 29 de mayo de 2012

No eres tu soy yo

 

Pues no sé que hice o que le moví a la compu pero el caso es que no puedo subir imágenes al Blog. Como se muestra en al foto no me aparece el cuadro de seleccionar o examinar imágenes que me permitía escogerlas y cargarlas al blog. Ya mandé mi comentario a Blogger, hay que esperar. Les pido paciencia

8 metas antes de los 40
















lunes, 28 de mayo de 2012

Aquellos poemas de computadora

Por el año 1999 me prestaron una laptop. En sí no era que me la prestaran; la tomé sin permiso y me la llevé a mi casa. Cuando la prendí,  lejos de hacer la tarea lo que hacía era escribir poemas. De las pocas semanas que me pude quedar con la lap nació algo que llamé poemas de computadora. Se trataban de 25 hojas aproximadamente en las cuáles había escrito como tres o cuatro poemas por hoja y con mi gran inventiva decidí bautizar ese libro como Poemas de Computadora. La musa de aquellas composiciónes se llama Rocío o  eso creo.

Llegaba de la Universidad y comenzaba a escribir lo que me cruzara por la cabeza. Al final de esa jornada volvía a leer los textos y los ordenaba y corregía una que otra cosa por si acaso. La intención era que después de juntar un buen material imprimiría las hojas y se las entregaría como un regalo.  Pero todo se quedó en mera intención por que un día la vi de la mano de un tipo y y no escribí más.

Lo que me queda de esa experiencia es el camino que trazé. Es decir. Aunque el fin era entregarle algo a ella la experiencia que sentía cada vez que me sentaba y comenzaba a teclear era única. Sentía que un río cruzaba por mi cabeza y las palabra salían volando por las yemas de mis dedos. Tenía que escribir más y más rápido por que el río era inagotable y en ocasiones brotaba con más fuerza.  Eso es con lo que me quedo.

Todo esto lo escribo por que ahora que tengo una Mac, me siento frente a ella y no sale nada. Un círculo sin sentido. Imagino que mis versos viven en un lugar muy árido que no les permite navegar con cierta fluidez.


viernes, 18 de mayo de 2012

Yo en Monterrey I

Llegué  a la Ciudad de Monterrey el día de ayer en punto de las 9 de la mañana. El avión salío desde el aeropuerto del DF a las 7:45 de la mañana más o meno. ¡Que travesía es esa la de volar! Hace años que no viajaba en avión así que cuando estaba preparando mi maleta, no sabía bien a bien, que cosas tenía que llevar, sobre todo lo referente a los utensílios de aseo personal.  Con eso de que a los Talibanes se les ocurrió tirar las Torres Gemelas la seguridad de los aeropuertos es excesiva y en algunos casos parece ridícula.  Viaje en Volaris me ofrecieron galletitas y Coca cola. Sé que no es una de las mejores combinaciones pero tampoco la aerolínea tenía gran variedad; la razón es muy simple. Viaje barato, comida barata.

El clima es muy caliente. En ocasiones siento que percibo una brisa, pero el calor me deshidrata y sudo y sudo. La gran ventaja es que no importa cuánta agua tome como sudo no tengo que ir tantas veces al baño como si estuviera en la Ciudad.

Después de dejar la maleta en el Hotel, decidí recorrer el un poco la Ciudad. Fui a la Macro Plaza y a una calzada muy bonita llena de tiendas llamada Morelos. Morelos es parecida a la Zona Rosa del DF. No tanto por la gente gay que se puede ver allá sino por que es un calzada para turistear, para comer, comprar algún libro o disco y también tomar una que otra cerveza.

Como lo esperaba desde hace muchos años, por fin pude conocer a dos grandes amigos. El Critter y Alonzo o Alonzo y El Critter. Dos grandes joyas de la Ciudad que deberían de ponerles un monumento por su gran aporte a la comunidad.

Primero ví a El Critter. Tuvimos una charla muy larga y muy amena.  Compartimos puntos en común y en otras mostramos nuestras diferencias pero eso no importa ya que éramos dos amigos que estábamos platicando.  Comí con él en su casa. Amablemente su familia me invitó a comer y comí riquísimo.  Comí un arroz digno de Dioses. Seco, entero con un sazón delicioso. Ese arroz se encuentra ya dentro las mejores comidas que he tenido en mi vida. También comimos pollito rostizado y sabe mejor aquí que en la Ciudad de México. Después de nuestra plática a seguir con nuestra charla. Si es que El Critter lee esto, sirva entonces lo anterior como una muestra de agradecimiento y admiración. Ya por último no se si odiar a El Critter o compadecerlo. Me inclino más por lo primero. ¿La razón? No la contaré por el momento, tal vez él la cuente.

Más tarde no encontramos con Alonzo. Tipo de varolinidad impresionante que impacta a las mujeres a cada paso que dá. Nos hizo el favor de hacer a un lado todas su citas amorosas para poder vernos. Dimos un tour por las principales calles de Monterrey y llegamos a la zona más cara de toda América Latina, San Pedro Garza García. Lugar de millonarios. Según Alonzo el "Castillo " que está en la punta de un cerro es la casa de Ricardo Salinas Pliego, que raro.

Después fuimos a toda velocidad, Alonzo maneja a gran velocidad como un piloto de fórmula uno y lo mejor de todo que lo hace con una sola mano. Llegamos a un lugar llamado Museo del Obispado y un poco más arriba está el asta bandera rodeada por más bandera de las cuáles no se encontraba ninguna. Pero lo que sí había y no borraré jamás de mi memoria es es la magnífica vista. Se domina la Ciudad por todos los puntos, las parejas van ahí a besarse y abrazarse. La música de fondo es bolero sobre todo canciones de Pedro Infante. Lo mejor de todo es que es gratis. El dicho de que las mejores cosas de la vida son gratis aquí cobra sentido.

Después me despedí de mis amigos y me dejaron en el hotel con la promesa de vernos posiblemente el sábado.

No pude escapar y me metí a un bar a ver el partido de los Rayados de Monterrey contra Santos. Solo aguanté la primera mitad por que el sueño me vencía.

Aquí el Fútbol  tiene atrapada a mayoría de los regios. La ciudad estaba vacía ayer sábado por que todos estaba en el estadio o en casas o en bares. Desde mi llegada vi andar por todo Monterrey a gente portando la playera rayada un hecho que es nuevo para mí ya que el DF no se ve nada eso o por lo menos no en esa magnitud. Hasta en la radio varias horas antes hablaron del partido. En estos momento estoy viendo el canal de Telvisa de Monterrey y en cada bloque se habla del partido.

Veo hasta el momento una ciudad tranquila pero la gente está temerosa por la violencia  del narco.

Ya por último por si se lo preguntaban. Sí las mujeres aquí son muy bonitas, pero eso será material para otro post.